Preparando la experiencia...
La Isla de Francia es el corazón palpitante de Francia, una región que gira en torno a su deslumbrante capital, París, pero que ofrece mucho más allá de sus límites. Cuna de la monarquía francesa, sus bosques y valles están salpicados de majestuosos palacios y castillos como Versalles y Fontainebleau, que narran siglos de historia. Es el epicentro del arte, desde las obras maestras del Louvre hasta el nacimiento del Impresionismo en sus alrededores. A pesar de su densidad urbana, la región alberga vastos bosques, parques y jardines que ofrecen un respiro de la vibrante energía de la ciudad. Es un destino que combina a la perfección la grandeza monumental, el encanto bohemio y la sofisticación cultural.
Descubre las ciudades más fascinantes de Isla De Francia

Paris estará disponible próximamente con información completa y detallada.
Versailles estará disponible próximamente con información completa y detallada.
Saint-Denis estará disponible próximamente con información completa y detallada.
Boulogne-Billancourt estará disponible próximamente con información completa y detallada.
París acoge eventos de talla mundial y celebraciones tradicionales que llenan sus calles de vida.
14 de julio.
La celebración más importante del país. Incluye un desfile militar por la Avenida de los Campos Elíseos por la mañana y espectaculares fuegos artificiales en la Torre Eiffel por la noche.
21 de junio (solsticio de verano).
Músicos aficionados y profesionales de todos los géneros toman las calles, plazas y parques de toda Francia para ofrecer conciertos gratuitos durante todo el día y la noche.
Una noche a principios de junio.
Un evento cultural que dura toda la noche, donde museos, galerías e instituciones abren gratis y la ciudad se llena de instalaciones de arte contemporáneo, performances y espectáculos.
Desde finales de noviembre hasta principios de enero.
Varios lugares de París, como los Jardines de las Tullerías, se llenan de casetas de madera que venden artesanía, regalos y delicias gastronómicas de la temporada, como vino caliente (vin chaud) y crepes.
La gastronomía de la Isla de Francia es un reflejo de la propia París: un centro que atrae lo mejor de todas las regiones francesas, pero con una fuerte identidad propia basada en sus bistrós, brasseries, panaderías (boulangeries) y pastelerías (pâtisseries).
Un clásico reconfortante de los bistrós parisinos. Una sopa rica de cebolla caramelizada, servida en un cuenco con una rebanada de pan cubierta de queso gruyère gratinado.
El plato por excelencia de las brasseries. Un filete de ternera de calidad, cocinado al punto deseado y acompañado de una generosa porción de patatas fritas caseras.
El sándwich de cafetería parisina por antonomasia. Pan de molde con jamón cocido y queso, gratinado al horno con bechamel. El Croque Madame se sirve además con un huevo frito encima.
La sencillez hecha perfección. Una media baguette recién hecha, untada con mantequilla y rellena de 'Jambon de Paris' (jamón cocido de alta calidad). El almuerzo rápido favorito de los parisinos.
La región es la cuna de dos de los quesos más famosos del mundo, el Brie de Meaux y el Brie de Melun, ambos con denominación de origen protegida.
Aunque no es una gran región productora, el vino es fundamental en cualquier comida. París está repleta de bares de vinos (bars à vin) donde se pueden degustar caldos de todas las regiones de Francia.
La bebida de celebración por excelencia. Originario de la región vecina de Champaña, es un fijo en los aperitivos y ocasiones especiales en París.
El ritual de sentarse en la terraza de un café con un 'espresso' o un 'café crème' y observar a la gente pasar es una experiencia puramente parisina.
Las estrellas de la 'viennoiserie' francesa y el desayuno por excelencia. Hechos con masa de hojaldre y mantequilla, se encuentran en cualquier panadería de calidad.
Finas galletas de merengue de almendra, crujientes por fuera y blandas por dentro, unidas por un relleno cremoso. Hechos famosos mundialmente por pastelerías como Ladurée y Pierre Hermé.
Un pastelito alargado de masa choux, relleno de crema pastelera (de chocolate, café..) y cubierto con un glaseado del mismo sabor.
Un pastel en forma de rueda de bicicleta, hecho con masa choux y relleno de una deliciosa crema de praliné y avellanas. Creado para conmemorar una carrera ciclista entre París y Brest.
Un elegante pastel rectangular con finas capas de bizcocho de almendra empapado en café, ganache de chocolate y crema de mantequilla de café, cubierto con un glaseado de chocolate brillante.
El paisaje urbano a lo largo del Sena, desde el Louvre hasta la Torre Eiffel, incluyendo Notre-Dame y la Sainte-Chapelle.
La residencia real por excelencia y símbolo del poder absoluto de la monarquía francesa.
Residencia de caza y lugar de estancia de los soberanos franceses desde el siglo XII hasta el XIX.
Testimonio excepcionalmente conservado de las grandes ferias comerciales europeas de la Edad Media.
La primavera (abril-junio) y el otoño (septiembre-octubre) son las épocas ideales, con un clima agradable y menos multitudes que en verano. El verano (julio-agosto) es la temporada alta, con un ambiente muy animado y días largos, pero también con más turistas y precios más altos. El invierno (noviembre-febrero) es más frío y húmedo, pero ofrece la magia de los mercados navideños y menos colas en los museos.
Presta mucha atención a tus pertenencias para evitar a los carteristas, especialmente en el metro y en zonas turísticas muy concurridas. Compra las entradas para las atracciones más populares (Torre Eiffel, Louvre, Versalles) online con mucha antelación para evitar largas colas y asegurar tu acceso. Para moverte por la región, considera abonos de transporte como el pase Navigo Découverte. Muchos museos cierran un día a la semana (normalmente lunes o martes).
Planifica tu viaje y descubre todo lo que esta increíble región tiene para ofrecer.