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El País Vasco, o Euskadi, es una tierra de contrastes poderosos y una identidad inconfundible. Es una región que mira al mar Cantábrico con una costa escarpada y salvaje, salpicada de pueblos pesqueros con encanto y playas que son paraísos para los surfistas. Hacia el interior, el verde intenso de sus valles y montañas esconde caseríos tradicionales ('baserris') y una cultura profundamente arraigada. Sus ciudades son un ejemplo de transformación y vanguardia: Bilbao ha pasado de ser un motor industrial a un referente mundial de arte con el Museo Guggenheim, mientras que San Sebastián (Donostia) es la capital indiscutible de la alta cocina, un edén gastronómico donde los 'pintxos' son una forma de vida. Visitar Euskadi es descubrir una cultura ancestral, un idioma (el euskera) que es un tesoro lingüístico y una pasión por la comida que se siente en cada bar y restaurante.
Descubre las ciudades más fascinantes de País Vasco

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San Sebastián estará disponible próximamente con información completa y detallada.

Vitoria-Gasteiz estará disponible próximamente con información completa y detallada.
Getxo estará disponible próximamente con información completa y detallada.
Las fiestas vascas ('jaiak') son una explosión de cultura, deporte rural y participación popular. La 'Aste Nagusia' (Semana Grande) de sus capitales es el mejor ejemplo.
Agosto.
Las grandes fiestas de verano. Durante nueve días, las ciudades se llenan de conciertos, fuegos artificiales (famosísimo el concurso de San Sebastián), teatro de calle y un ambiente festivo inmejorable. El personaje de Marijaia es el icono de la fiesta de Bilbao.
20 de enero.
Durante 24 horas, la ciudad retumba al son de los tambores. Compañías de adultos y niños, vestidos de cocineros y soldados, desfilan tocando sin parar para celebrar el día de su patrón, San Sebastián.
Del 4 al 9 de agosto.
Las fiestas de la capital vasca arrancan con la espectacular 'Bajada de Celedón', un muñeco que desciende con un paraguas desde el campanario de la iglesia hasta un balcón, donde se encarna en una persona para dar inicio a la fiesta.
Septiembre.
Uno de los festivales de cine más prestigiosos del mundo. Durante una semana, las estrellas de cine se pasean por la ciudad, que se convierte en el epicentro del séptimo arte.
La gastronomía es la piedra angular de la cultura vasca. Desde la alta cocina (Euskadi es una de las regiones con más estrellas Michelin del mundo) hasta la cultura del 'pintxo', comer aquí es una experiencia social y un arte. La calidad de la materia prima, tanto del mar como de la tierra, es innegociable.
La versión vasca de las tapas, pero elevada a la categoría de alta cocina en miniatura. Se exponen en las barras de los bares. Desde la clásica 'Gilda' (aceituna, guindilla y anchoa) hasta creaciones increíblemente elaboradas. La tradición es ir de bar en bar ('txikiteo') probando varios.
Dos formas magistrales de preparar el bacalao. Al 'pil-pil' se cocina a fuego lento en aceite de oliva, ligando la gelatina del pescado en una emulsión. A la 'vizcaína' se acompaña de una salsa roja hecha con pimiento choricero.
Un guiso marinero potente y sabroso. Un estofado de bonito del norte con patatas, pimiento y cebolla, tradicional de los barcos de pesca ('arrantzales').
El templo de los carnívoros. Una chuleta de vaca vieja de gran tamaño y grosor, madurada y cocinada a la brasa hasta quedar sellada por fuera y roja por dentro. Típica de las sidrerías.
Una alubia negra, pequeña y mantecosa, famosa por su calidad. Se cocinan lentamente y se sirven tradicionalmente con sus 'sacramentos': berza, morcilla y guindillas de Ibarra.
Un plato icónico de la cocina vasca. Rodajas de merluza cocinadas en una salsa a base de ajo, perejil y caldo de pescado, a menudo acompañada de almejas y espárragos.
El vino vasco por excelencia. Un vino blanco joven, afrutado, con una ligera acidez y a menudo con una pequeña aguja (burbuja). Se sirve escanciándolo desde cierta altura para liberar sus aromas.
Diferente de otras sidras, es más seca y ácida. La tradición manda beberla directamente de las enormes barricas ('kupelas') al grito de '¡txotx!' en las sidrerías ('sagardotegiak').
La parte sur del País Vasco pertenece a la prestigiosa D.O.Ca. Rioja. Esta subzona es famosa por sus vinos tintos elegantes y con gran capacidad de envejecimiento, con bodegas de arquitectura vanguardista.
Aunque su origen es humilde y está ligado a las fiestas populares, esta mezcla de vino tinto y refresco de cola es un icono de la cultura juvenil vasca y se consume masivamente en cualquier celebración.
Un pastel rústico y delicioso. Una masa mantecosa que se rellena tradicionalmente de crema pastelera o, a veces, de confitura de cereza negra.
Significa 'dulce' en euskera. Un postre típico de Vitoria que se monta en capas: nata, bizcocho emborrachado, crema pastelera y una capa de azúcar caramelizado por encima.
Un postre tradicional de San Sebastián. Un pastel de hojaldre relleno de crema pastelera y cubierto de almendras. Se sirve templado.
Un postre sencillo y natural. Leche de oveja cuajada por efecto del cuajo, que tradicionalmente se obtenía de cardo. Se sirve fría y se suele acompañar con miel o nueces.
Conocido como el Puente Colgante, es un icono de la Revolución Industrial y el primer puente transbordador del mundo, todavía en funcionamiento.
Varias cuevas vascas (Ekain, Santimamiñe, Altxerri) forman parte de este conjunto, con importantes pinturas rupestres prehistóricas.
Tanto el Camino de la Costa como el Camino del Interior atraviesan Euskadi, con importantes hitos y un rico patrimonio asociado a la peregrinación.
Reconocido como Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM) por la FAO, un paisaje salinero único en el mundo.
El verano (junio-septiembre) es la época más popular, con temperaturas suaves y agradables, ideal para disfrutar de la costa y las fiestas. La primavera y el otoño son perfectos para el turismo urbano y gastronómico, con menos gente y una luz preciosa. El invierno es más frío y lluvioso, pero ideal para vivir experiencias como la temporada de sidrerías ('txotx') y disfrutar de la gastronomía de cuchara.
El tiempo en el País Vasco es muy variable y puede cambiar rápidamente. Es recomendable llevar siempre un paraguas o un chubasquero, incluso en verano ('el sirimiri' es una lluvia fina y constante). El aparcamiento en el centro de San Sebastián y Bilbao puede ser muy complicado y caro; es preferible usar el transporte público. Para comer pintxos, lo habitual es pedir en la barra y comer de pie, moviéndose de un bar a otro.
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